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Maze runner: La cura mortal

A pesar de que la saga recibió una serie de críticas, “Maze Runner: La Cura Mortal” (Maze Runner: The Death Cure) rescató la esencia de la trilogía.

Basado en la novela de James Dashner, Wes Ball retoma ciertos aspectos del autor para la elaboración de sus películas. A pesar de que se omiten aspectos importantes del libro, Dylan O’Brien, Thomas Brodie-Sangster y Kaya Scodelario, exprimen al máximo la última película de la trilogía.

En Maze Runner se habla de un mundo distópico, el cual es constantemente comparado con “Los juegos del hambre”; previas a la presente película; en el año de 2014 se inició con “Correr o morir” y posteriormente con “Prueba de fuego”, la cual no fue muy aceptada por el público en general.

Para su elaboración, se tomaron en cuenta métodos de producción visual más elaborados, los cuales elevaron el rating de ésta misma, asimismo como el entusiasmo por el filme al ser éste, el último en su producción.

La película se encuentra repleta de incertidumbre y tensión. Thomas (Dylan O’Brien) junto con sus amigos tienen como misión rescatar a Minho, (Ki Hong Lee) quien es sometido a una serie de procesos médicos experimentales. Esto se tornará casi imposible tras el impedimento de Janson (Aidan Gillen) quien se verá apoyado por un viejo amor de Thomas: Teresa (Kaya Scodelario); la situación se torna ambivalente tras exponer en primer plano el amor sobre el bien común.

El filme en sí tiene escenas las cuales remiten a otras películas y series de televisión; incluso a “Los juegos del hambre.” Vale por ti mismo encontrar las similitudes entre ellas.

Maze Runner: La cura mortal” llega a tu cine favorito a partir del 2 de febrero del presente año.

Texto: Zaida Carolina Martínez Arreola

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