Super Bowl LIII: Patriots vs Rams

Las claves del Super Bowl LIII: Patriots vs Rams

El final de la campaña 2018-2019 de la NFL se definirá este domingo 3 de febrero, cuando los Patriots se enfrenten a los Rams en el Mercedes-Benz Stadium en Atlanta. Ambos equipos llegan al partido después de ganar su respectiva final de conferencia en condición de visitantes, pues terminaron la temporada regular como los segundos sembrados de la AFC y NFC.

Por un lado, los Patriots llegan a su quinto Super Bowl en diez años, con Tom Brady jugando por la oportunidad de convertirse en el jugador con más anillos de campeón, mientras que los Rams buscarán ganar su primer trofeo Vince Lombardi en Los Ángeles. Al ser equipos tan completos, se espera un partido cerrado (Football Outsiders tiene la probabilidad de NE de ganar en 51.1% y la de LA en 49.9%), por lo que las ventajas se disputarán con fuerza en distintos ámbitos del juego. Estos son algunos de los factores que pueden resultar más decisivos:

  • Ofensiva terrestre de los Rams

Debido a una lesión que obligó a Todd Gurley a perderse los últimos dos partidos de la temporada regular, los Rams firmaron a C.J. Anderson como segunda opción para mantener vivo su ataque terrestre. En un inesperado giro, esta contratación que parecía ser una medida preventiva resultó demostrar que, con el esquema perfecto de Sean McVay y la fuerte línea ofensiva de Los Ángeles, hasta el mejor corredor de la liga puede ser reemplazado. Previo a su llegada a los Rams, Anderson acumuló 24 acarreos con Carolina en diez semanas, pero con LA ha tenido más de 20 corridas en tres de sus cuatro partidos. Para Anderson, este volumen no viene sin eficiencia, pues ha corrido para 466 yardas totales, avanzando 5.68 yardas por intento, figura que lo pondría en el primer lugar de la NFL a lo largo de la temporada entera.

Con la llegada de Anderson, en lugar de tener un debate acerca de qué corredor usar, los Rams pueden crear un problema de marcación para Nueva Inglaterra. Gurley es conocido por su dinamismo que le permite explotar las bandas y crear coberturas favorables contra linebackers, figura respaldada por sus estadísticas avanzadas. De acuerdo a Next Gen Stats, Gurley gana una yarda por cada 3.65 yardas que recorre en el campo, lo que quiere decir que un alto porcentaje del tiempo se está moviendo lateralmente en lugar de verticalmente. Como resultado, los otros equipos no pueden asignar muchos hombres para cerrar la caja, pues los terminaría venciendo por velocidad. Por otro lado, Anderson tiene un perfil de poder para atacar los huecos de la línea, así que si los Rams obligan a los Patriots a escoger un paquete defensivo más ligero, pueden aprovechar para atacar el centro del campo con C.J, y hacer lo contrario con Gurley si NE satura la caja con jugadores más pesados.

  • Pases rápidos de Brady

Uno de los puntos de mayor preocupación para los aficionados de los Patriots es la línea defensiva de los Rams, y con justa razón. Aaron Donald, quien considero el mejor jugador de la liga, es capaz de crear un intercambio de balón para decidir el partido en cada jugada, y a su lado tiene una de las líneas defensivas más poderosas de la NFL. Sin embargo, los Patriots han enfrentado en sus dos partidos previos de postemporada a otras de las mejores líneas frontales para poner presión al QB, la de los Chargers y los Chiefs, e inhibieron el impacto de ambas con una sencilla pero efectiva fórmula: sacando el balón de las manos de Brady en la menor cantidad de tiempo posible.

Para que este estilo de ofensiva funcione, el rol de los receptores de Nueva Inglaterra es esencial. Tanto Julian Edelman como Chris Hogan recibieron en promedio 6.2 yardas de colchón por jugada de parte de los defensivos encargados de cubrirlos, figura que los pone empatados con la décima mayor cantidad para todos los receptores de la liga. Naturalmente, al emplear rutas cortas, esto les genera más separación al momento de llegar el balón: Chris Hogan tuvo 4.1 yardas de espacio por pase lanzado en su dirección, la segunda mejor marca de la liga, y Edelman empató en octavo lugar. Esto crea un dilema para la defensiva de Wade Phillips, pues si quiere contrarrestar esta velocidad con presión puede abrir zonas del campo para que James White, quien es uno de los mejores corredores para salir por pase de la NFL, las explote.

  • Ofensivas mantenidas

Otro elemento clave para el partido será la capacidad de mantener vivas las ofensivas. Ambos equipos suelen dominar el reloj (en todos sus partidos de playoffs han ganado la disputa por el tiempo de posesión), y su tiempo consumido por oportunidad ofensiva fue prácticamente idéntico: 2:48 para NE comparado a 2:47 para LA. En este rubro, la diferencia está en la explosividad, donde los Rams destacan, pues anotaron en promedio más puntos por ofensiva y un mayor porcentaje de sus series terminaron ya sea en primera oportunidad o en anotación (73.9%).

Pero, como siempre, es engañoso considerar las estadísticas de los Patriots durante la temporada regular para llegar a conclusiones en postemporada. En el partido contra los Chiefs, demostraron que la mejor manera de detener a Mahomes es manteniéndolo fuera del campo, acaparando 44:59 minutos del reloj de juego. En ese partido, seis de sus ofensivas duraron más de cuatro minutos, llegando en cuatro de ellas a la yarda 25 del rival. De esta forma, Nueva Inglaterra no solamente consigue anotar puntos, sino que reduce la cantidad de jugadas ofensivas que tendrá su oponente y desgasta físicamente a su defensiva.

  • Presión a Jared Goff

En el sistema ofensivo de los Rams, la agresividad de parte de Jared Goff es un factor esencial. Al considerar todos sus pases intentados, Goff es uno de los ocho mariscales de la liga en lanzar en promedio el balón pasando la marca del primero y diez, lo cual quiere decir que el balón viajó en el aire la cantidad mínima necesaria para convertir a primera oportunidad. Para lograrlo, el QB de los Rams tiene que esperar a que sus receptores desarrollen sus rutas para desmarcarse, lo que resulta en uno de los porcentajes más bajos de pases lanzados a ventanas menores a una yarda de separación.

Como ha de esperarse, este enfoque ofensivo requiere que Goff cuente con la posibilidad de esperar tranquilo en la bolsa de protección, por lo que los Patriots tendrán que evitar eso si quieren forzar a McVay a hacer ajustes durante el partido al tipo de jugadas llamadas. Al parecer, el equipo está preparado para hacerlo, y los resultados pueden ser desastrosos para Los Ángeles:

  • Equipos especiales

El detalle final a incluir en todos los análisis de partidos por el campeonato. Los dos equipos tienen pateadores de gol de campo confiables, y de hecho gozaron de desempeños generalmente similares durante el año, pues Gostkowski de los Patriots tuvo un porcentaje de efectividad del 84% y Zuerlein de los Rams tuvo 87%. Las líneas de ambos fueron efectivas, pues a ninguno le bloquearon una sola patada, además de que su máximo está en el mismo rango: 52 (NE) y 56 (LA) yardas. La diferencia llega al considerar intentos de largo yardaje, pues en este aspecto Zuerlein fue claramente mejor: convirtió el 67% de sus intentos de más de 50 yardas, mientras que Gostkowski hizo lo mismo únicamente en el 40% de sus patadas.

Un jugador más de equipos especiales a seguir es Johnny Hekker, pateador de despeje de los Rams, quien durante el año convirtió en cuarta oportunidad tres veces por pase, mientras que falló dos intentos similares (uno por pase y uno corriendo). En un partido de este nivel, la agresividad puede definir el resultado, y los Rams han demostrado en repetidas ocasiones que están dispuestos a arriesgar con su pateador.

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