Compartir

Con el horrible y tradicional calor que caracteriza a nuestra ciudad, nos fuimos tempranito al Miller Lite Get Together para alcanzar a ver todo lo que nos prometieron en el cartel. Sigo sin entender muy bien el concepto del festival, pero en esta ocasión hubo stand up, una sesión de grill master patrocinada por Weber, y para cerrar el día, Gil Cerezo de Kinky y Los Amigos Invisibles.

Después de avanzar en la fila de carros que se extendía hasta la gasolinera que está afuera del terreno, entramos y por fin conocimos el famoso Jardín Trébol. Se me hizo un lugar súper agradable. Es muy pequeño si lo comparas con el Parque Ferrocarrilero o Fundidora, pero lo bueno de acá es que hay muchos árboles en los que te puedes refugiar del sol.

A pesar de que llegamos minutos antes de las seis de la tarde, que era la hora en la que estaba programada Sofía Niño de Rivera, ya escuchaba en taquilla de lejos la voz de la standupera. Se notó que el público pegadito al escenario, buscando sombra, se la pasaba bien. Niño de Rivera bromeó diciendo que los 38 grados de Monterrey hacían que “le sudara todo”. Hubo chistes de las diferencias entre el tercer y primer mundo, los casados y los solteros, y claro, algunos comentarios relacionados con Martha Debayle. Para más información de esta situación, pueden ver a Sofía explicando el problema que tuvo con la conductora en el siguiente link:

La comediante se despidió poco antes de las siete y ya de ahí quedaban, según los horarios, tres horas para que saliera Gil Cerezo. Durante este tiempo se realizó el concurso patrocinado por Weber a un costado del escenario. La gente pasaba y veía a los participantes haciendo sus hamburguesas y luego se iban por cerveza, o a comer algo a uno de los food trucks. También había mesitas de ping pong, pero nunca vi libre alguna para acercarme a jugar.

(Ver tambiénLas mejores Food Trucks en Monterrey)

Nos echamos unas hamburguesas del food truck de Carlotta en lo que esperábamos. Dimos dos vueltas al baño gracias a la cerveza, y una hora antes de lo que teníamos previsto, salió Gil Cerezo. Probablemente consideraron que ya era mucho tiempo muerto, habrá que planear mejor para el próximo año.

En el momento que el cantante de Kinky hacía sus mezclas no era difícil llegar hasta adelante para verlo. Su setlist incluía clásicos en inglés, obviamente los éxitos de su banda, y algunas otras canciones que son himno de los regios, como “Noreste Caliente” de Band of Bitches. Después de casi dos horas, Gil Cerezo se despidió. Unos quince o veinte minutos después ya tocaban Los Amigos Invisibles.

De la banda venezolana puedo decir muchas cosas. Me gustan bastante, los he visto un montón de veces entre festivales y presentaciones en solitario. A pesar de que ya prácticamente me sé el show completo, siempre la paso muy bien, es garantía que te van a poner a bailar, andes de buenas o de malas.

El cantante Julio Briceño salió con su característico sombrero y después de un par de canciones se lo quitó. Haciendo memoria, muy pocas veces lo he visto sin éste y sin lentes oscuros.

De once de la noche a una de la madrugada por fin se veía completamente lleno el espacio frente al escenario. Tocaron los éxitos de siempre como “Cuchi cuchi”, “Ponerte en cuatro”, “La vecina”, “Dulce”, y la que nunca puede faltar, “Viviré para ti”, su canción con Natalia Lafourcade que, personalmente, es una de mis favoritas.

Se despidieron con “La que me gusta” y “Mentiras”, que todos se saben, sean fans o no. Salieron un par de minutos y regresaron a tocar acompañados de Gil Cerezo, con quien cantaron “Anestesiada”. Esta canción se desprende del último disco de Los Amigos y fue escrita en colaboración con el intérprete. Algunos asistentes siguieron disfrutando los últimos momentos del concierto, mientras que otros se apuraban a salir y no agarrar tráfico en el estacionamiento o pidiendo transporte.

La conclusión que puedo sacar de este, y de cualquier evento musical que se hace en Monterrey, es que no importa si es algo masivo o más tranquilo, aquí siempre estamos dispuestos a pasarnos la tarde todos sudados tomando cerveza en el sol, a lo mejor escuchando a nuestro artista favorito o a alguien de quien apenas nos sabemos una o dos canciones. El chiste es andar ahí, y se me hace súper padre que en cualquier momento estemos bien puestos. Les dejo las fotografías que tomé ayer y espero que se la hayan pasado bien si fueron. Si no, pues ahí nos vemos el próximo año.

Comentarios

comentarios

Compartir