Appetite for Destruction

El Appetite for Destruction de Guns N’ Roses cumple 30 años

Este 21 de julio se cumplirán 30 años de uno de los discos más exitosos del rock n’ roll, se trata del Appetite for Destruction de Guns N’ Roses.

El álbum debut más vendido en toda la historia del rock, con más de 32 millones de copias, posiciono en el estrellato a cinco veinteañeros, Axl, Slash, Duff, Izzy y Steve, viviendo y gozando de todo tipo de excesos y convirtiendo a Guns N’ Roses como la banda más peligrosa del momento.

El disco, producido por Mike Clink y lanzado bajo el sello Geffen Records no estuvo exento de polémica. Desde los problemas para encontrar al productor adecuado, ya que Paul Stanley de Kiss se negó al no poder deshacerse de Steve Adler y que Robert John Lange resultará muy caro para el proyecto, finalmente fue Clink, quien, bajo la regla de No Drogas en el estudio de grabación, emprendiera este mítico trabajo.

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La historia detrás de las letras del Appetite for Destruction tiene que ver con la vida de los gunners previo al lanzamiento del disco. Convertidos en auténticos rockeros salvajes ya antes de publicar su debut, los chicos vivieron en tugurios de poca monta, rodeados de mugre, discos, instrumentos, chicas, bebidas, drogas, comida chatarra y, claro, la policía. Este descontrol está profusamente documentado en las memorias de Slash, quien recalca que lo importante fueron siempre las canciones.

Efectivamente, las canciones quedarían grabadas para la posteridad, y tan seguros estaban de ello que en sus días se negaron a firmar con otros managers sino era bajo sus propios términos.

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Appetite for Destruction quedó integrado por una docena de temas, algunos tan antiguos como “Anything Goes”, compuesto por Axl Rose e Izzy Stradlin allá por 1981 para su, entonces grupo, Hollywood Rose, el cual terminaría fusionándose con L.A. Guns en 1985 y dando como resultado Guns N’ Roses.

Por aquel entonces, la vena creativa de Axl e Izzy mostraba un ímpetu tan talentoso como imparable, pues en el álbum podrían haber entrado también temas que luego serían clásicos de la banda como “November Rain”, “Don’t Cry” o “You Could Be Mine” (que terminó en la banda sonora de Terminator 2 en 1991).

Sí entró, claro, “Welcome to the Jungle” un tema de Axl que en su momento comentó que “Escribí la canción mirándome a mí mismo. Si alguien llega a Los Ángeles y quiere encontrar algo, ellos pueden encontrarte cualquier cosa que quieras“, declaró el vocalista, a quien precisamente vemos en el videoclip llegando a la ciudad en autobús con una maleta, alucinando con todo lo que ve ante él.

Pero también, en Appetite for Destruction vemos el espíritu salvaje de de Guns N’ Roses, temas como “It’s So Easy”, escrito por Duff McKagan, que habla sobre una noche de libertinaje total, o de “Mr. Brownstone” y la adicción a la heroína por parte de Slash y Duff, inluso los temas sobre las amigas de la banda como “Rocket Queen” (sexo) o “My Michelle” (más sexo y drogas) han sido tachados por misóginos y demasiado violentos, entendamos que era la época de Tipper Gore y su cruzada contra todo arte que no era afín a los valores del Centro de Recursos Musicales de Padres.

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Pero los clásicos que finalmente cementaron este disco como una pieza clave del rock de todos los tiempos fueron “Sweet Child O’ Mine” y “Paradise City”, la primera fue #1 en el Billboard Hot 100, la cual nació por pura casualidad un día que Axl tropezó mientras Slash afinaba su guitarra y aprovechó el momento para hacer música circense a modo de burla. Lejos de enfadarse, el vocalista se quedó con el riff y compuso la canción, cuya letra era un poema a su entonces novia y luego esposa Erin Everly. Y la segunda, fue escrita en la parte posterior de una furgoneta alquilada, Slash afirma que la banda estaba en la parte trasera de la camioneta, bebiendo y tocando guitarras acústicas cuando se le ocurrió la introducción. Duff McKagan e Izzy Stradlin empezaron a tocar juntos. Slash comenzó a tararear una melodía cuando Axl Rose cantó, «Take me down to the Paradise City» y Slash continuó «Where the girls are fat and they got big titties». A Axl no le agradó la letra, el resto de la banda estuvo de acuerdo y la línea fue cambiada a «Where the grass is green and the girls are pretty».

Appetite llegó al número 1 en Estados Unidos el 6 de agosto de 1988, más de un año después de su lanzamiento convirtiendo a Guns N’ Roses en el último gran elefante del rock capaz de llenar estadios en cualquier parte del mundo.

Texto: Víctor Moreno

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