Compartir
Scorpions en Monterrey

Reseña: Scorpions en Monterrey

Scorpions, leyenda viviente del heavy metal, es una banda formada en 1965, la cual a lo largo de sus más de 50 años de carrera, lograron incursionar en la música novedosamente y con poderío desde el primer minuto de su creación. La banda originaria de Alemania conquisto el mundo en la década de los 70s con su estilo heavy metal más puro, rápido y festivo, pero también por sus inconfundibles power ballads.

Scorpions llegó a la ciudad este Miércoles 2 de mayo con motivo de su gira Crazy World Tour la cual ha visitado ya casi todo el mundo y que este próximo 4 de mayo llegaran también a la Ciudad de México para presentarse en el festival Hell & Heaven 2018 el cual reunirá una cantidad ingente de agrupaciones metaleras este próximo fin de semana.

El reloj marcó las 8:45 de la noche y las luces se apagaron en el recinto (Auditorio Citibanamex), los más de 5,500 asistentes (cifra oficial) lanzaron su grito de guerra para invocar a sus ídolos, los cuales se resguardaban detrás de un gran telón que cubría el escenario.

El telón cayó y quedo al descubierto el escenario, el cual contaba con una plataforma especial para la batería así como una larga pasarela para que el público pudiera ver de cerca a sus estrellas sin temor a quedar deslumbrados por el brillo de su actuación, además, 3 pantallas gigantes, las cuales reproducían imágenes de una gran ciudad nocturna (con referencia a su tema Big City Nights), el juego de luces lucia impresionante y el intro seguía su curso.  

Fue Mikkey Dee (baterista) el que dio el primer paso, salió corriendo para acomodarse en su sitio y los asistentes al concierto saltaron de emoción al verlo tomar su puesto, en seguida el legendario Rudolf Schenker (guitarra), Klaus Meine (voz), Mattnias Jabs (guitarra) y Pawel Maciwoda (bajo) saltaron al ruedo y todos los escorpiones estaban listos para iniciar la noche y lanzar sus picotazos de heavy metal.

Scorpions decidió comenzar el concierto con 3 temas “Going Out with a Bang”, perteneciente a su último trabajo en estudio junto con “Make it Real” (1980) y “Is There Anybody There?” (1979) temas que demostraban que el presente y el pasado forman parte de la agrupación.

No cabe duda que el heavy metal es el fuerte de Scorpions, el cual después de un pequeño break en el que Klaus Meine saludó al público regiomontano, siguió para presentar el tema “The Zoo” (1980) la cual es un clásico indiscutible y fue la primera gran ovación de la noche al escuchar este gran tema en vivo.

El desgarre de guitarras siguió con “Coast to Coast” (1979) tema del disco Lovedrive el cual es un tema instrumental y fue aquí donde los amantes del metal instrumental se deleitaron con los intercambios sonoros que se dieron entre Jabs y Schenker. Fue la locura escuchar semejantes guitarras interpretar este tema en el cual Klaus Meine no quería quedarse atrás y armado con una guitarra se unió al cuarteto instrumentista para participar en este aguijonazo musical. 

Tras los aplausos de los asistentes y un final genial de este último tema llegaría un medley de temas setenteros “Top of the Bill,  Steamrock Fever, Speedy’s Coming” temas que fueron presentados por Klaus Meine como un viaje a través del pasado y en palabras del mismo informo al público que nunca habían pensado presentarlos en México cuando ellos iniciaban su carrera. No llegaron a dimensionar los alcances que tendrían sus temas, allá en la lejana Alemania de 1970.  

En seguida Scorpions interpretó “We Built this House”. (2015) la cual también pertenece a su más reciente material de estudio Return to Forever y sin dar respiro dejaron caer el siguiente tema instrumental de la noche “Delicate Dance”, la cual inicia con un solo hermoso de Jabs, el cual podría atreverme que tiene toques entre Bach, blues y rock progresivo. El tema se desarrolla con fluidez y es inevitable pensar que estos temas pueden ser interpretados mil y una vez y que podrían escucharse mecanizados y sosos, pero es que el paso de los años que tiene la agrupación, y esa felicidad que se les ve en el escenario, lo trasmiten en estos temas instrumentales, los cuales se escuchan como si fueran tocados por primera vez en la historia. El feeling está presente, ese que surge del corazón y sale por los dedos. Pocos grupos se atreven a grabar temas instrumentales y mucho menos interpretarlos en vivo y es grato escucharlos y los asistentes lo saben y lo agradecen.   

El tema finalizó con una entrega total del público el cual no se imaginaba lo que está por llegar…. Y es que los técnicos de la agrupación entraron a escena y armaron en cuestión de segundos una mini batería sobre la pasarela del escenario mientras que Meine preguntó al público “¿Cómo va hasta ahora?, ¿Les está gustando?” Y el público estalló en aplausos y aprobaciones. 

Por otro lado, el resto del grupo entró de nuevo a la palestra con sus guitarras acústicas y bajo acústico, Mikkey Dee bajó de su plataforma para tomar asiento en su mini set de batería e interpretar un medley de power ballads acústico.

Se interpretaron “Follow Your Heart”, “Eye of the Storm” y “Send Me an Angel”, temas en los cuales el público coreó con sentimiento ya que Scorpions también es reconocido por esas baladas que llegan al corazón. El medley fue bien recibido y reconocido, es de destacar la interpretación acústica la cual dio un break y un respiro al público para que pudieran disfrutar de estos temas a medio paso y sobre todo, para escucharlas con los arreglos acústicos que la agrupación decidió presentarlas. 

El público de pie, y con un aplauso interminable, escuchó a lo lejos un silbido,  si,  ese silbido que emanó de los labios de Klaus Meine y que daba inicio al tema multi reconocido y aclamado “Wind of Change” (1991).  Los gritos de todos y cada uno de los asistentes se dejaron escuchar y los teléfonos inteligentes emergieron y Klaus comenzó a interpretar las primeras estrofas casi a capella y todos al unísono cantando ese hermoso pasaje inicial del tema hasta que irrumpe el coro legendario: 

“Take me to the magic of the momento / On a glory night / Where the children of tomorrow dream away (dream away) / In the wind of change”

La cual también fue interpretada en español:

“Llévame a la magia del momento / De la gloria / Donde los niños del mañana soñaran / Los cambios que vendrán.”

Sobra decir que el público estallo de inmediato en aplausos y gritos y siguieron disfrutando del tema hasta la última nota. 

En seguida se escucharon los primeros tonos de “Tease Me, Please Me”, y “Overkill” recordándonos que Scorpions tiene energía para mucho más y tanto es así que al finalizar este último tema Mikkey Dee entró en escena por la puerta grande con un solo de batería. El doble bombo se deja escuchar a todo galope y como si tuviera corazón de caballo, este hombre inició su jamming a toda velocidad, repartiendo golpes a los platillos, bombos, a la caja, los tomó sin dejar ni una pieza de su kit fuera de su interpretación.

La acústica del recinto hacia que cada pisada del pedal se sintiera en el pecho como un latido de corazón y después de una marcha impresionante y un doble bombo de locura finalizaron su jamming que dejó sin palabras a los amantes de la música, un pedazo de solo que se dejó escuchar sin más palabras que lo puedan describir.

La noche continuó, las luces se apagaron, una sirena de ambulancia empezó a gritar y fue “Blackout” (1982) el tema que siguió y con las  guitarras humeantes de Schenker continuaron con el último tema de la noche “Big City Nights” la cual hizo que todos los asistentes del recinto dejaran sus asientos y se dispusieran a menear sus cabezas al ritmo del Heavy Metal. Ya todos estaban más que conectados con este tema festivo pero Scorpions se despidió dando las gracias al público.  

El quinteto se reunió en la pasarela del escenario e hizo caravanas para agradecer el apoyo de sus incondicionales, Meine repartió autógrafos a las personas, acción que desato gritos y empujones. Todos querían un recuerdo de su estrella favorita, mientras Dee regalaba sus baquetas y Jabs y Schenke sus púas de guitarra. Sin más, salieron del escenario pero el respetable no se quería ir del auditorio sin más aguijonazos.  Empezaron a corear “OTRA, OTRA, OTRA”!  Por más de 5 min y como resultado Scorpions regreso para hacer su encore. 

Still Loving You” su tema más reconocido genero el éxtasis, el punto clímax del concierto la power ballad por excelencia y cada una de las estrofas fue cantada por el público al unísono y fue tan disfrutaba que se pasó como un suspiro.

La noche finalizo por completo con el himno de la agrupación “Love Me Like a Hurricane”, un final apoteósico, metalero y con las guitarras las máximo. El público abandonó el recinto con el alma llena de metal. Con los oídos bien servidos de música y con un recuerdo que durara toda la vida.  

Scorpions se entregó. Meine se escucha como siempre y como nunca… Así de fantástico, así de extraordinario es él y su voz a la misma altura sus compañeros instrumentistas, fue un deleite de guitarras y batería. Escuchar esos temas instrumentales y el solo de batería sin duda fue la delicia de la noche. 

Ayer se agregó una página más a esa leyenda llamada Scorpions. Scorpions para siempre. 

Fotografías: Abraham Soto

Comentarios

comentarios

Compartir