The Offspring está considerada como una de las bandas más influyentes e icónicas de la escena del punk rock en los EUA.

Con más de 30 años de trayectoria, 9 discos de estudio que incluyen dos de los más influyentes en su género, como lo son Smash (1994) y Americana (1999), The Offspring se encuentra en la antesala de un tour mundial y la grabación de su, esperado, décimo álbum de estudio, un álbum que se ha venido cocinando desde el 2013 y que parece no encontrar la luz al final del túnel.

Tras su irrupción a mediados de los ochentas la banda llamó la atención por el derroche de energía y la velocidad que le imprimían a sus canciones, aunque sin llegar a la calidad de bandas contemporáneas como NOFX (quienes incluso se burlaron de ellos con “Whoa on the Whoas”) o Green Day. The Offspring ganó su fama girando constantemente sin descansar por toda la Unión Americana, hasta que encontró su break con Smash, aunque ya dos años antes con Ignition se habían dado a conocer más allá de sus fronteras. Era la época del grunge, pero bandas como Rancid, AFI, No Doubt y Green Day empujaban fuerte para que la radio y MTV colocará al punk noventero californiano en la palestra.

Con “Come Out and Play” alcanzaron el puesto #1 en Billboard Modern Rock Tracks, y a esto le siguieron hits como “Gotta Get Away” y “What Happened to You”, que, seguido a una amplia promoción de más de 2 años girando por todo el mundo, logró certificar el álbum como una gran influencia para bandas posteriores como Sum 41, Wavves o Simple Plan. Por lo general, podemos encontrar a Smash en cualquier lista de los mejores álbumes de rock de los noventas.

Después de firmar con una transnacional, The Offspring cerraría la década con Americana en 1999 y sus éxitos, ya conocidísimos por todos, “Pretty Fly (for a White Guy)”, “The Kids Aren’t Alright”, “She’s Got Issues” y “Why Don’t You Get a Job?”, logrando mayor presencia en la radio y en la televisión, gracias a su sonido más pop, desviándose mucho de sus inicios como banda. Y es justo con “Original Prankster” que termina la fase más productiva y popular de la banda, que coincide con la salida de su baterista, que estuviese con ellos desde 1987, Ron Welty.

El nuevo milenio trajo para The Offspring giras y giras y más giras, presentaciones en festivales y peleas al estilo tabloide, como la que protagonizaron contra Axl Rose al bromear que su próximo álbum se llamaría Chinese Democracy. También, cuando una banda saca un álbum de Greatest Hits significa que la creatividad está a punto de agotarse, quizás, de este período destacaríamos “Hammerhead”, del disco Rise and Fall del 2008, una canción frenética que parecía volver a poner a la banda en camino del éxito.

Sin embargo, el intento quedo en eso, ya que Days Go By del 2012 tardo 3 años en grabarse y la idea y concepto del álbum se perdió, lo que les trajo críticas apabullantes y una mala recepción de la gente en torno a sus nuevas canciones.

Sin duda, The Offspring, con sus altibajos, ha sido una de las bandas más importantes del punk rock californiano, el cual ha sido protagonista en las últimas décadas, al darnos bandas del calibre de Blink-182, Rancid, NOFX o Green Day, un sonido que podemos rastrear atrás hacía bandas como Social Distortion, The Vandals, o Agent Orange.

The Offspring se presenta este 31 de marzo en el Pa’l Norte Rock Festival en Monterrey, México.

Texto: Víctor Moreno

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