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Todos hemos estado ahí. Has intercambiado números telefónicos y se han hecho amigos en Facebook, la parte más fácil ya ha sido superada, ahora viene lo difícil.

Para nosotros los millenials, o la Generación Y, el comienzo de una relación amorosa es más que emocionante y divertido, sin embargo puede llegar a ser muy estresante. Supongamos que empiezas a textearte con la persona de tu interés, y las dudas en tu cabeza comienzan a infectar tu paranoia. ¿Le gustó?, ¿Pensará que soy gracioso(a)?, ¿Querrá solo ser mi amigo(a)?

Lo peor de todo es el nerviosismo que sientes en tú estomago esperando la respuesta de tu interés romántico, por lo que pasas por diferentes etapas, todas y cada una de ellas, traumáticas, veamos:

Etapa 1: El pánico post mensaje

“Hola, que tal tu dia?”. Más básico no pudiste ser, cero interesante, y es que, no se te ocurre algo más y empiezas a imaginar lo peor. La espera se hace larga esperando a que de perdido la persona del otro lado de la conversación lea tu mensaje, te estresas porque no has puesto el acento en la palabra “día” y terminas por pensar en enviar un segundo mensaje, pero esta vez tratando de sonar gracioso pero casual, ¿será lo correcto?.

Etapa 2: Que tal sí…

Empiezas a caer en pánico, te torturas a ti mismo (a) al ver que ya leyó el mensaje pero ya han pasado horas y no has tenido respuesta de su parte. ¿Qué tal sí le hubiera hablado de otra cosa?, ¿Qué tal sí le hubiera marcado en vez de mensajearle? Piensas que la agonía te provocará incontables noches de insomnio y sientes que tu suerte en el amor es cero y has fracaso en la vida, automáticamente subes un gif en Twitter reflejando tu fracaso amoroso.

Etapa 3: La falsa alarma

Tu teléfono se puede mover en cualquier segundo, así que no lo pierdes de vista, tus 5 sentidos se enfocan en ese aparato esclavizador que además de subir fotos a Snapchat e Instagram sirve para hablar. Escuchas un “ping”, y por un momento la esperanza ha vuelto, pero la pierdes instantáneamente al saber que es tu mamá enviándote una cadena ridícula por Whatsapp.

Etapa 4: Aceptación

Finalmente, te armas de valor y sales adelante. Te dices a ti mismo, que esa persona no te merece y continuas con tu vida. Alcanzas el nirvana en un estado de espiritualidad y liberación que nunca antes habías experimentado.

Etapa 5: No eres un robot

¿Qué tal si se encuentra mal?, ¿Qué tal si perdió su teléfono?, ¿Estará muy ocupado en el trabajo?, todas estas preocupaciones llenan tu cabeza, te preocupas genuinamente por la persona, ¿Qué tal sí ha muerto? Te dices a ti mismo, sí eso, su último pensamiento debió ser sobre mí, ¿Qué me pondré en su funeral?

Etapa 6: El texto

Justo cuando ya habías borrado la ventana de conversación, tu teléfono suena, y esta vez, no es ninguna cadena de tu mamá, ¡es él (ella)! Respondiendo sobria, pragmática y hasta dolorosamente, “bien, gracias, y tú?”

Etapa 7: Reboot

Finalmente te han respondido, y ¿Qué es lo que haces?, ahora que tienes el control eres tú la que espera horas para responder de regreso.

¡Felicidades, has vuelto a la etapa 1!

Texto: Karla Cantú

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