Spider-Man: Brand New Day, la cuarta película con Tom Holland bajo la mascara del famoso Hombre Araña ha llegado a las salas de cine y esta vez, Sony Pictures y Marvel Studios se volaron la pelota del parque con una película llena de acción y drama a nivel de calle, dejando fuera el lado mágico y los multiversos, para enfocarse en lo que hace que las historias de Spider-Man resuenen tanto con cualquier ser humano: el lado complejo de la vida personal de Peter Parker y como eso afecta el día a día de “tu amigo y vecino Spider-Man”.
La película nos muestra, de inicio, la soledad de Peter y como lo más cercano que tiene a un amigo es el malhumorado Frank Castle (The Punisher incluso piensa que eso es patético), de cómo su relación más cercana a alguien que imparta justicia, es con la detective Jean de Wolff (una de las aliadas más leales de Spider-Man que apareció en los comics desde 1976), interpretada por Liza Colón-Zayas (The Bear) y de cómo le afecta psicológicamente su labor de superhéroe en el día a día, lo cuál para el profesor Bruce Banner, son cosas por las que no hay que preocuparse tanto. Pregunta aparte, ¿Cómo es que Peter tiene dinero para rentarse un departamento en Nueva York si no tiene trabajo? ¿Es la herencia de Tony Stark o de la tía May?
Sin embargo, en cuanto una entidad desconocida empieza a crear serios problemas y tiene como objetivo a la organización gubernamental del Departamento de Control de Daños, Spider-Man tiene que enfrentar una de las amenazas más temibles de los comics de Marvel, la idea de que también los superhéroes pueden causar graves problemas en la sociedad. Todo esto, mientras Peter lidia con una mutación extraña de sus poderes.
Tomando la estafeta del director Jon Watts, quién dirigió la trilogía anterior, Destin Daniel Cretton (Shang-Chi and the Legend of the Ten Rings) dirige Spider-Man: Brand New Day con un sentido de continuidad al traer de vuelta a los escritores Chris McKenna y Erik Sommers. Cabe señalar que esto no es un soft reboot, algo que muchos temían tras la cancelación del Spider-Verse de Sony, de hecho, Brand New Day se engancha mucho del lore del MCU, en un guión enfocado en el renacimiento del Hombre Araña en una NYC moderna.

Spider-Man: Brand New Day se siente fresca, pero también como un cambio de dirección correcta, algo así como lo que significó en los inicios del MCU Captain America: The Winter Soldier, es decir, cuándo algo no está funcionando, hay que cambiarlo y vaya que Marvel Studios y Sony le han atinado con una película que se siente importante (el tiempo lo dirá) y que le ha dado a la franquicia un nuevo rumbo.
En cuanto a la actuación, Tom Holland se confirma como el mejor Spider-Man que ha habido en el cine y es que, a través de los años, ha sabido profundizar en todas las capas de Peter Parker para lucir en esta nueva cinta. Ni que decir de las escenas que comparte con Jon Bernthal (Frank Castle/The Punisher), que cada vez que comparten cuadro se roban la escena. También hay que decir que el personaje de Sadie Sink resulta también muy interesante, muy distinto a lo que los aficionados de los cómics esperan.
Por último, mantente hasta el final, porque hay una escena post-créditos que arroja algunas pistas sobre el futuro de Spider-Man en Doomsday y/o Secret Wars.
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